Créditos VIP del Banco Nación a funcionarios libertarios: la Justicia ya investiga con dos denuncias penales
06 de abril de 2026
La Justicia ya investiga préstamos otorgados a funcionarios del entorno de Javier Milei. Las causas recayeron en los juzgados de Daniel Rafecas y María Eugenia Capuchetti mientras el oficialismo busca blindar su estrategia judicial.
El Gobierno nacional enfrenta un nuevo frente judicial que amenaza con escalar en el terreno político. Dos denuncias penales por el otorgamiento de créditos del Banco Nación a funcionarios y dirigentes del oficialismo quedaron radicadas en los juzgados federales de Daniel Rafecas y María Eugenia Capuchetti, en una causa que ya genera fuerte impacto en la Casa Rosada.
Las presentaciones apuntan contra exautoridades del banco y también contra beneficiarios de los préstamos, en un esquema que la oposición califica como posible “administración fraudulenta” y “abuso de autoridad”.
Quiénes están en la mira
Entre los nombres que aparecen en las denuncias figuran funcionarios cercanos al ministro de Economía Luis Caputo, como el secretario de Finanzas Federico Furiase y el director del Banco Central Pedro Inchauspe, además de otros dirigentes y legisladores oficialistas.
Los montos bajo la lupa son elevados y, según los denunciantes, no siempre se corresponderían con los ingresos declarados por los beneficiarios, lo que alimenta las sospechas sobre posibles privilegios en el acceso al crédito.

La defensa del Gobierno
Desde el entorno de Javier Milei salieron rápidamente a contener la crisis. El argumento central es que no existió ningún trato preferencial y que todos los créditos fueron otorgados bajo condiciones de mercado y cumpliendo los requisitos establecidos por la entidad.
El propio Luis Caputo respaldó públicamente a sus funcionarios y aseguró que “no tienen ventaja respecto del resto”, en un intento por desactivar el impacto político del caso.

En paralelo, equipos técnicos del banco trabajaron durante el fin de semana en la recopilación de documentación para presentar ante la Justicia, en lo que será la primera línea de defensa oficial.
Un caso que ya tuvo consecuencias
El escándalo no tardó en mostrar efectos concretos: uno de los funcionarios involucrados, Leandro Massaccesi, fue desplazado de su cargo en el Ministerio de Capital Humano, en una decisión que expuso tensiones internas dentro del propio Gobierno.
Aunque desde el oficialismo intentaron desvincular su salida del tema de los créditos, el episodio dejó en evidencia la sensibilidad del caso y su potencial costo político.
Más que créditos: el trasfondo político
En la Casa Rosada sostienen que detrás de las denuncias hay una intencionalidad política para frenar proyectos estratégicos, como la eventual apertura del capital del Banco Nación y su salida a los mercados internacionales.
Sin embargo, la acumulación de cuestionamientos vuelve a poner al Gobierno en una posición defensiva, en un contexto donde la transparencia y la ética pública son observadas con lupa.
Lo que viene
Con las causas ya en manos de la Justicia, el expediente promete avanzar en las próximas semanas con pedidos de informes, peritajes y posibles citaciones.
El oficialismo apuesta a cerrar filas y demostrar la legalidad de las operaciones. Pero, como ya ocurrió en otros episodios recientes, el problema no es solo jurídico: es político.
Porque en una Argentina atravesada por el ajuste y la crisis económica, cualquier sospecha de privilegios en la cima del poder tiene un efecto inmediato en la credibilidad del Gobierno.


