La Plata Diario

Paseo para pocos: según un estudio, casi la mitad de los argentinos no se va de vacaciones por falta de dinero


15 de enero de 2026

El 46% de los trabajadores argentinos no pudo tomarse vacaciones durante el último año por falta de dinero. La pérdida del poder adquisitivo redefine el verano y profundiza una brecha social cada vez más visible.

Redacción La Plata Diario

El verano volvió a exponer una de las consecuencias más silenciosas del ajuste económico: el descanso dejó de ser un derecho garantizado y pasó a ser un lujo. Según un relevamiento privado, casi la mitad de los trabajadores argentinos no se tomó vacaciones en el último año, principalmente porque el salario no alcanzó para cubrir los gastos básicos de un período de descanso.

El dato surge de un informe elaborado por la consultora de empleo Bumeran, que revela que el 46% de las personas ocupadas resignó directamente sus vacaciones. La cifra no solo refleja una dificultad coyuntural, sino un cambio estructural en la forma en que las familias organizan su economía frente al deterioro del ingreso real.

Cómo se calculan las vacaciones en Argentina

Salarios que no alcanzan y derechos que se postergan

Aunque la inflación mostró una desaceleración en comparación con picos anteriores, los salarios quedaron rezagados frente al costo de vida, lo que obligó a muchos trabajadores a priorizar gastos esenciales por sobre el descanso anual. Desde el sector privado advierten que esta dinámica se repite en distintos rubros y niveles de ingresos.

“El descanso quedó condicionado por la billetera”, sintetizaron desde la consultora, al señalar que mientras un sector resigna por completo las vacaciones, otro logra viajar incluso al exterior, ampliando la desigualdad en el acceso al tiempo libre.

Entre quienes no se tomaron vacaciones, el 56% explicó que fue exclusivamente por motivos económicos, mientras que un 21% lo atribuyó a cambios laborales, como nuevas condiciones de contratación o empleos más precarios. Otro 12% dijo haber priorizado objetivos personales o profesionales, y el resto mencionó causas diversas.

Los números de la Argentina: Dos sueldos básicos no alcanzan - Tiempo ...

Menos vacaciones, más horas de trabajo

Un dato que grafica el impacto del ajuste sobre la vida cotidiana es que el 29% de los trabajadores afirmó que preferiría reducir su jornada laboral antes que tomarse vacaciones. La respuesta revela que, para una porción significativa de la población, el descanso pago perdió atractivo frente a la necesidad de mejorar la calidad de vida diaria.

La encuesta muestra así un corrimiento del concepto tradicional de vacaciones hacia esquemas más fragmentados, donde el tiempo libre se negocia día a día y no en bloques prolongados.

Argentina es favorita a la hora de elegir las próximas vacaciones | Weekend

Los que viajan, ajustan cada detalle

Pese al escenario adverso, no todos resignan el descanso. Una encuesta de la billetera digital belo, realizada entre más de mil personas, indicó que seis de cada diez argentinos que sí viajarán ya planificaron salidas entre diciembre y marzo, dentro o fuera del país.

Entre los destinos elegidos, Brasil encabeza el ranking con el 27,8%, seguido por la costa atlántica argentina (24%). Más atrás aparecen Europa, el Caribe y Estados Unidos, en proporciones menores.

La planificación financiera es clave: el tipo de cambio, los impuestos y los recargos bancarios figuran entre las principales preocupaciones. Por eso, el efectivo sigue siendo el medio de pago más utilizado, elegido por el 43,6% de los viajeros, mientras que las billeteras digitales ganan terreno como alternativa para evitar costos extra.

Vacaciones más racionales y desiguales

El relevamiento “Hábitos de viaje y ahorro”, realizado entre octubre y noviembre de 2025, confirma una tendencia: los argentinos siguen queriendo viajar, pero lo hacen con una lógica mucho más austera y planificada.

“Hoy se compara, se calcula y se busca maximizar cada peso”, explicó Manuel Beaudroit, CEO de belo, al señalar que el uso de herramientas digitales cambió la forma de pensar las vacaciones. “El usuario evalúa la experiencia, pero también cómo paga y cuánto termina gastando”, agregó.

Mientras tanto, el dato estructural permanece: para millones de trabajadores, el verano pasó sin descanso. En una economía donde el salario pierde terreno, las vacaciones dejaron de ser una pausa asegurada y se convirtieron en un nuevo indicador de desigualdad.

Redacción La Plata Diario

Compartir esta nota en